MI JEFA
Mi jefa se va. Deja la compañía. Ha tomado una decisión y digo bien, ella ha tomado su decisión, desde el dolor de separarse de algo que quiere y desde la valentía del que sabe que ha llegado el momento de dejar que vuele sola.
Me gustaría poder expresar lo mucho que me ha aportado en estos 26 años de trabajo.
Ella ha sido la persona que me enseñó a aunar la satisfacción de las personas y las de la empresa, que no son más que la suma de todas las personas que trabajamos en la compañía. Es decir, me enseño a buscar el equilibrio. Y para ello, el equilibrio emocional es la clave.
Hay palabras que la describen:
1º.- Su sonrisa, una sonrisa que te acoge y te invitaba al dialogo.
2º.- Su escucha, siempre dispuesta a escucharte aunque la salgan las presentaciones y proyectos por las orejas...siempre estaba ahí, cuando yo la decía:" ¿tienes un minuto?".
3º.- Sus palabras, oportunas en el momento oportuno. Una exquisita sencillez para decir lo más difícil de la manera más sencilla y clara.
4º.- Su capacidad de trabajo, de sol a sol, dando ejemplo siempre.
5º.- Su ilusión, por los proyectos, por los retos, por el trabajo, incluso por los marrones, sabiendo contagiarla con una gran sonrisa.
6º.- Su sentido común, ese bien tan desconocido por el mundo. Lo complejo lo hace sencillo.
7º.- Su valentía. Toma de decisiones firme y a la vez flexible cuando hay que serlo.
8º.- Su fuerza, en los momentos más duros de mi vida (ella bien lo sabe), ha estado ahí, dando el espacio suficiente y el calor necesario.
9º.- Su equilibrio, la templanza, su capacidad de gestionar los grandes conflictos con el máximo control de las emociones, energías y ....todo lo que hiciera falta.
10º.- Su gran capacidad de servicio, desarrollo y orientación a las personas.
Solo me queda pendiente darla las gracias, gracias por todo este tiempo en el que me ha hecho disfrutar, crecer, superar, vivir. GRACIAS
Me gustaría poder expresar lo mucho que me ha aportado en estos 26 años de trabajo.
Ella ha sido la persona que me enseñó a aunar la satisfacción de las personas y las de la empresa, que no son más que la suma de todas las personas que trabajamos en la compañía. Es decir, me enseño a buscar el equilibrio. Y para ello, el equilibrio emocional es la clave.
Hay palabras que la describen:
1º.- Su sonrisa, una sonrisa que te acoge y te invitaba al dialogo.
2º.- Su escucha, siempre dispuesta a escucharte aunque la salgan las presentaciones y proyectos por las orejas...siempre estaba ahí, cuando yo la decía:" ¿tienes un minuto?".
3º.- Sus palabras, oportunas en el momento oportuno. Una exquisita sencillez para decir lo más difícil de la manera más sencilla y clara.
4º.- Su capacidad de trabajo, de sol a sol, dando ejemplo siempre.
5º.- Su ilusión, por los proyectos, por los retos, por el trabajo, incluso por los marrones, sabiendo contagiarla con una gran sonrisa.
6º.- Su sentido común, ese bien tan desconocido por el mundo. Lo complejo lo hace sencillo.
7º.- Su valentía. Toma de decisiones firme y a la vez flexible cuando hay que serlo.
8º.- Su fuerza, en los momentos más duros de mi vida (ella bien lo sabe), ha estado ahí, dando el espacio suficiente y el calor necesario.
9º.- Su equilibrio, la templanza, su capacidad de gestionar los grandes conflictos con el máximo control de las emociones, energías y ....todo lo que hiciera falta.
10º.- Su gran capacidad de servicio, desarrollo y orientación a las personas.
Solo me queda pendiente darla las gracias, gracias por todo este tiempo en el que me ha hecho disfrutar, crecer, superar, vivir. GRACIAS
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